Acción Católica General

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«No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete» (XXIV T. ORDINARIO)

«No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete» (XXIV T. ORDINARIO)

Foto: R. Misas «No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete» XXIV T. ORDINARIO (Mateo 18, 21-35) Hoy parece que la vida vale poco en muchos ambientes sociales. Con frecuencia los medios de comunicación nos informan de ajustes de cuentas, sobre todo en el mundo de la delincuencia organizada. También en

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El nombre de María es la alegría para el corazón, miel para los labios, y la melodía para el oído de sus devotos – San Antonio de Padua

El nombre de María es la alegría para el corazón, miel para los labios, y la melodía para el oído de sus devotos – San Antonio de Padua

María, nuestra Madre, lo es todo para los que nos consideramos hijos suyos. Por eso nos sentimos alegres cuando la alabamos y bendecimos. Pronunciar su nombre nos llega de inmensa paz. Si la llevamos siempre con nosotros, seremos los más dichosos. Ella nos guiará siempre por el buen camino, el que nos conduce a su

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Si cultivas en el corazón rencores, terminas descuidando tu misión y también descuidas a las personas – San José Moscati

Si cultivas en el corazón rencores, terminas descuidando tu misión y también descuidas a las personas – San José Moscati

Una persona rencorosa no va por buen camino. Quien desea ser buen cristiano, aparta de sí el rencor para poder abrazar a los demás con amor, sirviéndoles en las ocasiones en que lo necesitan. Un corazón despojado de rencores es un corazón lleno de paz y dispuesto a cumplir con sus obligaciones correctamente, ayudando a

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Mucho da quien desea dar mucho, quien da todo lo que tiene, quien no deja nada para sí – San Pedro de Alcántara

Mucho da quien desea dar mucho, quien da todo lo que tiene, quien no deja nada para sí – San Pedro de Alcántara

No se nos piden heroicidades, ni que nos enrolemos en aventuras que nos superan. Lo que Cristo nos pide es que nos demos a Él y a los hermanos renunciando a nuestros egoísmos. Que nos demos del todo, con lo que seamos y tengamos, sea mucho o poco. Con nuestras virtudes y nuestras imperfecciones, siendo

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La cortesía es hermana de la caridad, que apaga el odio y fomenta el amor – San Francisco de Asís

La cortesía es hermana de la caridad, que apaga el odio y fomenta el amor – San Francisco de Asís

Practicar la caridad con quienes nos rodean requiere que seamos capaces de mostrarnos correctamente con ellos hasta en las cosas más triviales. Porque la auténtica caridad no consiste en actuar heroicos en determinados momentos, sino comprensivos, educados y serviciales permanentemente. Un gesto de simpatía, un apretón de manos y una palabra cariñosa son, a menudo,

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María es la madre que con paciencia y ternura nos lleva a Dios, para que desate los nudos de nuestra alma – Papa Francisco

María es la madre que con paciencia y ternura nos lleva a Dios, para que desate los nudos de nuestra alma – Papa Francisco

Acudamos a María. Ella es la madre amorosa dispuesta siempre a escucharnos y a acompañarnos en nuestros momentos de debilidad, en nuestras caídas, en nuestros infortunios. Nunca, nunca, seremos apartados de su cercanía ni despojados de su protección. En ella tenemos la protectora permanente que nos acerca a Dios y nos reconcilia con Él cada

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Amar significa viajar, correr con el corazón hacia el objeto amado – Papa Juan Pablo I

Amar significa viajar, correr con el corazón hacia el objeto amado – Papa Juan Pablo I

Cuando se ama como Cristo quiere que amemos a los demás, el corazón siente un deseo permanente de hacer obras buenas. Por eso los creyentes corren presurosos, sin importarles el esfuerzo que ello suponga, a socorrer a quien está necesitado, a ayudar a levantarse a quien se ha caído, a acompañar a quien se siente

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«Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (XXIII T. ORDINARIO)

«Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (XXIII T. ORDINARIO)

Foto: R. Misas «Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» XXIII T. ORDINARIO (Mateo 18, 15-20) en las contiendas de cualquier tipo. Y para imponer los propios criterios es frecuente recurrir a la mentira, al soborno y a las amenazas más o menos veladas. Porque lo

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Si juzgas a la gente, no tienes tiempo para amarla – Santa Teresa de Calcuta

Si juzgas a la gente, no tienes tiempo para amarla – Santa Teresa de Calcuta

¿Quién soy yo para juzgar a nadie? ¿Quién soy yo para hacer distinciones a la hora de ayudar a los demás? Lo que se me pide es amar sin cortapisas, intereses personales o caprichos mundanos. Las gentes que están a mi lado me necesitan. Porque tienen necesidad de mi oración, mi donativo, mi palabra de

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Para los cristianos no existen los hombres extraños. Nuestro prójimo es todo aquel que tenemos ante nosotros y que tiene necesidad de nosotros – Santa Edith Stein

Para los cristianos no existen los hombres extraños. Nuestro prójimo es todo aquel que tenemos ante nosotros y que tiene necesidad de nosotros – Santa Edith Stein

Un creyente no puede cerrar los ojos ante las personas que están a su lado, sean ricas o pobres, sabias o ignorantes, sanas o enfermas, santas o pecadoras. Porque todas ellas son el prójimo al que estamos obligados a ayudar. Todas ellas son hermanas nuestras, hijas de nuestro Padre Dios, y sirviéndolas como nos ha

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