Somos propensos a entrar en polémicas estériles y peleas sin sentido. Diariamente, nos encontramos en situaciones en las que nuestra soberbia nos impele a mostrarnos altaneros, engreídos y sabedores de todo. Discutimos por nimiedades y negamos al otro que tenga parte de razón en sus planteamientos. Incluso llegamos a acalorarnos y a pasar a la riña, el enfado y la descalificación del contrario. ¡Cuántos disgustos nos ahorraríamos y evitaríamos a los que nos rodean si antes de hablar nos mordiéramos la lengua!

Vive siempre como si este fuera el último día de tu vida, porque el mañana es inseguro, el ayer no te pertenece y solamente el hoy es tuyo – San Maximiliano Kolbe
Cada instante, no solo cada día, hemos de vivirlo como si fuera lo último que se nos concede. Del pasado, solamente podemos



