Imagen del día

En verdad no hay estado más deplorable que el de aquellos contemporizadores, causantes de la ruina y perdición de cuantos les siguen – San Pedro Poveda
No caben las medias tintas en la vida cristiana. Ni la tibieza en el cumplimiento de las exigencias del Evangelio. Ni el querer contemporizar con

La perfecta alegría no puede existir sino en la perfecta entrega de sí mismo a Dios y a los Hombres – San Luis Orione
Entregarnos del todo. Sin reservarnos nada para nosotros mismos. Entregarnos por completo a Dios y a los hermanos. Esto es lo que se nos pide

«Vende todo lo que tiene y compra el campo» (XVII T. ORDINARIO)
Foto: R. Misas «Vende todo lo que tiene y compra el campo» XVII T. ORDINARIO (Mateo 13, 44-52) Un tesoro puede ser una perla que

Dios nos ama a cada uno de nosotros como si solo existiera uno de nosotros – San Agustín
Es a mí, persona concreta, con mi propia identidad, nombre y apellidos, estatura, color de la piel, con mis defectos y mis virtudes, a quien

Cuán suave es el Señor servido en sus pobres – Beato Cristóbal de Santa Catalina
Los pobres nunca son una carga para un cristiano. Dios nos lo ha dejado dicho por activa y por pasiva: el pan que dais a

La verdadera sabiduría consiste en obras, no en grandes talentos que el mundo admira – Santa Brígida
No es lo más importante acumular sabiduría humana y tener amplios conocimientos sobre todas las materias. Aunque esto sea lo que cautive a los ojos

El amor del Señor no tiene límites, que no lo tenga tampoco el nuestro – Santa Maravillas de Jesús.
A ejemplo del Señor debemos nosotros amar a los demás. Él nos amó sin límite, hasta el extremo de dar su vida por nosotros y

Rebuscar los defectos ajenos es signo de no ocuparse de los propios – San Francisco de Sales
Nos resulta mucho más cómodo y placentero ver los defectos que tienen los demás que examinarnos a nosotros mismos. Nuestra debilidad humana es más propensa

La amistad que se puede concluir, nunca fue verdadera – San Jerónimo
Cuando a una amistad le ponemos fecha de caducidad, por los motivos que fuere, estamos desvirtuando su sentido auténtico. Porque un amigo de verdad lo