María, nuestra Madre, lo es todo para los que nos consideramos hijos suyos. Por eso nos sentimos alegres cuando la alabamos y bendecimos. Pronunciar su nombre nos llega de inmensa paz. Si la llevamos siempre con nosotros, seremos los más dichosos. Ella nos guiará siempre por el buen camino, el que nos conduce a su Hijo y hermano nuestro, Jesús.

El Hijo de Dios se hizo hijo del hombre, para que el hijo del hombre llegue a ser hijo de Dios – San Ireneo
Los cristianos nos sentimos hijos de Dios. Porque realmente lo somos. Con todo lo que esto significa. Cristo se acercó a nuestras



