Para seguir fielmente a Jesús, pedimos la gracia de hacerlo no de palabra, sino con los hechos, y de llevar nuestra cruz con paciencia, de no rechazarla ni deshacerse de ella, sino que, mirándolo a él, aceptémosla y llevémosla día a día – Papa Francisco

Facebook
WhatsApp
Twitter
Pinterest

Danos fuerzas, Señor Jesús, para aceptar nuestra cruz pacientemente. Que comprendamos que sin ella no seremos discípulos tuyos. La cruz destinada a cada uno de nosotros está formada por renuncias, sacrificios, dolores, incomprensiones, carencias materiales y un sinfín de pequeñas y grandes cosas que se nos niegan o que se nos imponen. A veces cuesta aceptarlas. Nuestras debilidades pugnan por rechazarlas. Pero con tu ayuda es más fácil llevarlas. No nos dejes desamparados, que sin ti poco podemos hacer y el peso de estas cruces nos derribaría.

Anteriores