Nunca deberíamos cansarnos de intentar acercarnos más a Dios a través del amor a nuestros hermanos. Porque un cristiano que lo es de verdad, no sólo de palabra, debe saber que a Dios se le ama a través de las personas con las que vivimos, con las que compartimos ilusiones y proyectos y también con las que apenas conocemos y tratamos, pero que también son hermanos nuestros. Amar a Dios pasa por amar a nuestro prójimo.

Vive siempre como si este fuera el último día de tu vida, porque el mañana es inseguro, el ayer no te pertenece y solamente el hoy es tuyo – San Maximiliano Kolbe
Cada instante, no solo cada día, hemos de vivirlo como si fuera lo último que se nos concede. Del pasado, solamente podemos



