Es feliz quien nada retiene para sí – San Francisco de Asís

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Cuanto más nos desprendemos de las cosas que nos atan, mayor es nuestra cercanía a Cristo y mayor se hace nuestra dicha. Lo experimentaron los que fueron fieles al Señor y nos lo recuerdan permanentemente con sus ejemplos de vida. Ellos nos animan a ser valientes para despojarnos de tanto ropaje superfluo que nos impide caminar por el camino del Evangelio, que no es otro que el de servir a Dios y a los hermanos. Si tuviéramos la valentía de dejarlo todo por Jesús, nuestra alegría sería inmensa

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