No caben las medias tintas en la vida cristiana. Ni la tibieza en el cumplimiento de las exigencias del Evangelio. Ni el querer contemporizar con unos y con otros para intentar complacer a todos. Jesús nos ha dejado claro cuál es el camino por el que tenemos que andar si queremos ser de los suyos. No nos inventemos nosotros otras rutas que no nos llevan al destino en el que Él nos está esperando. Si somos consecuentes con la fe que decimos profesar, viviremos conforme se nos pide. De esta forma no perjudicaremos a los demás ni nos causaremos daño a nosotros mismos.

Todas las veces que injurias y quieres mal a tu prójimo, injurias y quieres mal a Dios que es su hermano – San José de Anchieta
No hay otro camino para amar a Dios que no pase por amar al prójimo. Él lo ha querido así y de



