Dio su vida por cada uno de nosotros. Eso sí es amor de verdad. Porque quien renuncia a sí mismo, a su propia vida, por amor a quien no lo merece, está demostrando que ama sin esperar agradecimiento. Esto es lo que también nosotros hemos de hacer: entregarnos por completo, sin poner límites, a Dios que se hace presente entre nosotros en los hermanos más necesitados.

¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios? (V DOMINGO DE CUARESMA)
Foto: J. Serrano “¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?” V DOMINGO DE CUARESMA (Juan 11, 1-45)



