Si realmente queremos ser fieles a Jesús, todos nuestros actos, dichos y pensamientos deben estar orientados a procurar vivir de acuerdo con sus enseñanzas: amarle a Él y amar a los que nos rodean. Es la razón de nuestra existencia. Como somos débiles, pidamos al Padre que nos ayude. Con su ayuda, nos resultará más fácil vivir el mensaje evangélico y complacer al Señor que confía en nosotros.

La vida es un instante entre dos eternidades – Santa Teresita del Niño Jesús
Que la vida es corta, cual un breve suspiro, es una realidad patente. De ahí la importancia que tiene el que, como



