Es fácil caer en la tentación de responder de forma irascible cuando nos llevan la contraria o nos vilipendian, acertada o equivocadamente. Pero lo correcto es mantener la calma, sosegar nuestra alma y no devolver mal por mal, sino responder con el bien, que puede ser una sonrisa, un no dar importancia a lo que dicen de nosotros, e, incluso, perdonar de corazón a quien intenta ofendernos. Porque si somos capaces de dominarnos allanaremos todos los caminos de las relaciones humanas, por muy defectuosos que parezcan.

No se ama de verdad si se ama con fecha de caducidad, mientras dura un sentimiento. Un amor con vencimiento es un amor mediocre – León XIV
¿Puedo dedicar un tiempo de mi vida a amar y otro a olvidarme de que convivo con personas que necesitan ser amadas?



