El Espíritu del Señor nos ayuda siempre. Por eso, es bueno que acudamos a pedirle fuerzas para que nos ayude a ser más consecuentes con nuestra fe, viviendo el Evangelio como nos ha enseñado Cristo, haciéndolo de forma valiente. En esta solemnidad, El nos inundará de sus dones y podremos sentirnos fortalecidos para salir al mundo y dar testimonio de lo que somos.

«Dejadlos crecer juntos hasta la siega» (XVI T. ORDINARIO)
Foto: R. Misas «Dejadlos crecer juntos hasta la siega» XVI T. ORDINARIO (Mateo 13, 24-43) Caminando por la calle, no distinguimos a



