No saber mostrarse bueno con los malos es una prueba de que no es uno bueno del todo – San Francisco de Sales

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Resulta fácil sonreír a quien nos sonríe, saludar a quien nos saluda, ayudar a quien nos ayuda, escuchar a quien nos escucha… Pero qué difícil es mostrarnos cariñosos con quien nos desprecia, perdonar a quien nos ofende, ayudar a quien nos rechaza, ser simpáticos con todos, aunque sean del bando contrario o enemigos… La bondad de nuestro corazón se mide en nuestro comportamiento con los que nos caen mal o no son de los nuestros.

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