No nos cansemos nunca de obrar con bondad, pues es lo que Dios quiere de nosotros. Si así lo hacemos, estaremos inmunizados ante las muchas heridas que puedan causarnos. Porque quien hace el bien no percibe el dolor de los desprecios, las incomprensiones y los infundios. Tampoco siente el vacío que le puedan hacer. Protejámonos, pues, haciendo el bien, que esto es grato al Señor y a los hombres,

Sin sonrisa no es posible demostrar amistad – San Juan Bosco
Mucho más fácil resulta acercarnos a los otros, para brindarles nuestra amistad, si lo hacemos mostrándoles la sonrisa sincera que nos lleva



