El apego al dinero y a las cosas terrenales que con él se compran no llenan nunca de satisfacción a quienes buscan la auténtica felicidad. Más bien al contrario: en el culto que a menudo tributamos a las riquezas de este mundo se esconde nuestro propio fracaso como personas libres de ataduras. Esto es el principio de todos los males de la humanidad, ya que sustituimos al Dios del Amor por los dioses del materialismo.

Vive siempre como si este fuera el último día de tu vida, porque el mañana es inseguro, el ayer no te pertenece y solamente el hoy es tuyo – San Maximiliano Kolbe
Cada instante, no solo cada día, hemos de vivirlo como si fuera lo último que se nos concede. Del pasado, solamente podemos



