Somos poca cosa y poco podemos hacer. Muy poco. Pero debemos ser conscientes de que, gota a gota, un vaso termina por estar lleno. Lo que importa es sumar, apoyar todo lo que de bueno surja en nuestro entorno. No apartarnos de la responsabilidad que tenemos de construir una sociedad mejor. Aunque no hagamos grandes cosas, que no las haremos. Pero si sumamos nuestras manos a las de otros, seguramente que llegaremos a transformar muchas situaciones de injusticia. Convenzámonos de que, pese a nuestra poca fuerza también ésta es necesaria.
Convertíos porque ha llegado el Reino de los Cielos – San Juan Bautista
Nuestra conversión ha de ser permanente. Estamos bautizados y, por ello, llamados a vivir conforme se nos indica en el Evangelio: amar