En estos tiempos actualmente convulsos, como en otros similares de la historia humana, los cristianos que se entregan por completo a vivir la fe son los que hacen más viva a la Iglesia. La llamada para que adquiramos compromisos de acuerdo con lo que creemos es acuciante. Rehuirla es cobardía. La Iglesia necesita hoy más que nunca de creyentes que lo sean a tiempo completo y en todo lugar.

¡Maestro, Tú eres el Hijo de Dios! ¡Tú eres el Rey de Israel! – San Bartolomé
Seguir a Jesús, reconociendo que es el Hijo de Dios que vino a salvarnos, es el principio sobre el que ha de



