María es nuestra Madre. Siempre nos protegerá si acudimos a pedirle ayuda. Mostrémonos valientes y confiados en que, a su lado, estamos seguros. ¿Qué madre deja a sus pequeños desamparados ante los peligros? Aunque seamos infieles y no obremos rectamente, podemos pedirle con humildad que nos eche una mano y nos lleve por el buen camino. Con toda seguridad, nuestra petición será atendida.

«Dios envió a su Hijo para que el mundo se salve por él» (SANTÍSIMA TRINIDAD)
Foto: R. Misas «Dios envió a su Hijo para que el mundo se salve por él» SANTÍSIMA TRINIDAD (Juan 3, 16-18) Escucho



