A menudo nos afanamos en buscar la manera de transformar nuestra sociedad para que sea mejor y para esto solamente encontramos inconvenientes. Nos parece tarea imposible porque para cambiar todo lo que está mal creemos que son necesarias grandes actuaciones. No nos damos cuenta de que es posible transformar esta sociedad si somos tenaces en la tarea. Una sonrisa, un apretón de manos, un “gracias” o ”cómo estás”… ¡Qué manera tan sencilla de ser más humanos con todos y de trabajar porque el amor impregne nuestra sociedad!

La caridad no busca jamás la propia comodidad – San Camilo de Lelis
No puede llamarse caridad si lo que hacemos a los demás es para satisfacer nuestros propios deseos, intereses o afinidades sintiéndonos tranquilos



