La solución a muchos enfrentamientos entre personas y entre pueblos está en que quienes aman la paz se impliquen pacíficamente. La violencia no se elimina con violencia ni la paz se impone con la guerra. Al que más grita no se le calla con voces más altas. Cada uno de nosotros debemos intentar ser imitadores de Jesús, convirtiéndonos en personas de paz siempre dispuestas a escuchar, comprender, dialogar y ayudar al otro. Aunque no recibamos recompensa alguna por ello.

La caridad no busca jamás la propia comodidad – San Camilo de Lelis
No puede llamarse caridad si lo que hacemos a los demás es para satisfacer nuestros propios deseos, intereses o afinidades sintiéndonos tranquilos



