Vivimos en un mundo donde la verdad es arrinconada no solamente con mentiras deliberadas sino también con medias verdades o con informaciones que no son del todo exactas o van encaminadas a producir una determinada reacción. Los creyentes tenemos una tarea: trabajar para que la verdad se imponga en nosotros mismos y en nuestros entornos, pues solamente así construiremos una sociedad mejor. La verdad siempre nos hace libres y por ello no tenemos que temerla nunca.

El Hijo de Dios se hizo hijo del hombre, para que el hijo del hombre llegue a ser hijo de Dios – San Ireneo
Los cristianos nos sentimos hijos de Dios. Porque realmente lo somos. Con todo lo que esto significa. Cristo se acercó a nuestras



