Nos gusta que reconozcan lo que hacemos bien, que nos den las gracias si hemos ayudado en algo o a alguien. Pero no es lo correcto esperar que se nos tengan en cuenta estas acciones buenas. Lo que sí merece la pena es que tengamos siempre presentes los favores que los demás nos hacen, sean éstos grandes o pequeños. Es decir, que sepamos agradecerlo con palabras, una sonrisa o cualquier otro medio. Nunca dejemos de dar las gracias.

Aunque tenga muchos santos por abogados, tengan particularmente a san José, que alcanza mucho de Dios – Santa Teresa de Jesús
Esposo de María y padre adoptivo de Jesús, señor san José, intercede por nosotros al Señor para que Él nos auxilie en



