El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio del amor total de un Dios que busca el bien de todos y cada uno de los seres humanos. ¡Qué inmensa suerte la nuestra tener a un Dios que ama a sus criaturas! Un Dios que nos ha dejado la libertad para construir una comunidad de amor. Un Dios que perdona continuamente nuestras ingratitudes. Un Dios que paga nuestro rescate con la vida de su propio Hijo. No hay amor más grande. Es lo que celebramos en este misterio del Dios que es Padre, es Hijo y es Espíritu Santo.

El peldaño más bajo de esta decadencia moral es la soberbia. El hombre rico se viste como si fuera un rey, simula las maneras de un dios, olvidando que es simplemente mortal – Papa Francisco
La sociedad en la que estamos inmersos necesita personas humildes, serviciales y honestas. Sobran los soberbios que se consideran superiores a los



