Para llegar a la plena unión con Dios, que se producirá tras dejar este mundo terrenal, debemos contribuir, con el esfuerzo del que seamos capaces, y con todo el amor posible, a transformar esta sociedad nuestra, para que sea capaz de vivir en la esperanza auténtica: la que nos convierte en hijos de Dios y hermanos de todos. Hay que caminar hacia el futuro viviendo con amor el presente.

Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad (III DOMINGO DE CUARESMA)
Foto: J. Serrano “Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad” III DOMINGO DE CUARESMA (Juan 4, 5-42) He pasado



