Por mucho que amemos, nunca llegaremos a igualar el amor que Dios nos tiene a cada uno de nosotros. Porque Él nos ama incluso más que lo que podamos amarnos a nosotros mismos. Quiere que seamos felices haciendo el bien. Para que compartamos su gloria una vez hayamos cumplido nuestra misión aquí en la tierra. Nos ama hasta el punto de que nos ofrece su perdón siempre que somos infieles.

La caridad no busca jamás la propia comodidad – San Camilo de Lelis
No puede llamarse caridad si lo que hacemos a los demás es para satisfacer nuestros propios deseos, intereses o afinidades sintiéndonos tranquilos



