Acción Católica General

Málaga

«Mándame ir a ti sobre el agua» (XIX T. ORDINARIO)

Facebook
WhatsApp
Twitter
Pinterest
«Mándame ir a ti sobre el agua» (XIX T. ORDINARIO)
Foto: R. Misas

Una iglesia abierta día y noche
para que, quien lo desee,
entre a orar.
Una iglesia en el barrio más populoso de la ciudad.
Una esperanza, sí, de que no todo es mal.
Una iglesia cerca de discotecas,
bares y otros centros de diversión.
Jesús también está en medio del bullicio
para ser adorado en el silencio del corazón humano.

En este pasaje del evangelio nos dices que despides a los chicos
y te vas al monte a orar.
A orar en silencio,
durante la noche.
Porque el silencio borra ruidos extraños
y clarifica el mensaje del Padre.
Tras la oración, regresas al mar, en busca de los amigos.
La barca en la que van está lejos.
Y caminas sobre el agua
causándoles un buen susto.
Creen que eres un fantasma.
Y gritan de miedo.
Que no tengan miedo, les dices.
No se fían.
Pedro, siempre el primero en mostrar su vehemencia
te provoca: mándame ir a ti sobre el agua.
Y se lanza, con sus dudas y sus miedos…

Qué poca fe tenemos, Señor.
Somos como Pedro:
impulsivos,
dispuestos a dar la cara por ti
pero cuando llega la hora,
nos amilanamos y tenemos que pedirte
que nos ayudes,
pues si no lo haces, nos hundimos.
Necesito que aumentes mi fe en ti
y en los que me rodean.
Que mi fe no sea sólo decir que creo
sino que suponga el compromiso
por ser mejor cada día
con todos los que me rodean.
Aumenta mi fe, Señor,
para que nunca dude de que estás a mi lado
y me sostienes en los momentos más difíciles.

José Serrano Álvarez
(Rezando al caer de la tarde)

Anteriores