Diariamente asistimos a la guerra que provocan tantas y tantas palabras que no debieron pronunciarse, tantas y tantas amenazas de odio, destrucción y muerte. El mundo hoy requiere, para que haya paz, menos voces, menos descalificaciones y más silencio. También nosotros tenemos mucho que callar para contribuir a instaurar la paz en nuestros corazones y en los de los que nos rodean.

La caridad no busca jamás la propia comodidad – San Camilo de Lelis
No puede llamarse caridad si lo que hacemos a los demás es para satisfacer nuestros propios deseos, intereses o afinidades sintiéndonos tranquilos



