Los santos nos llaman constantemente a seguir al Señor como Él quiere que le sigamos: sirviendo a los más necesitados. No hay otro camino si realmente queremos ser consecuentes con la fe que se nos ha dado gratuitamente. La voluntad de Dios es la que tenemos que cumplir, no nuestros caprichos e intereses. Aunque cueste, aunque resulte desagradable, aunque nos vaya en ello el prestigio e, incluso, la vida.

Quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene otro camino más que reconocer al otro y buscar su bien – Papa Francisco
No vivimos solos, sino que somos parte de una comunidad de hijos de Dios. No somos únicos en esta tierra, sino que



