Esposo de María y padre adoptivo de Jesús, señor san José, intercede por nosotros al Señor para que Él nos auxilie en los momentos de debilidad y nos dé las fuerzas necesarias para resistir los embates del enemigo. Ayúdanos también en nuestras peticiones, si se ajustan a los planes de Dios. Sé nuestro abogado y protector. Que imitemos tu silencio y el saber echarnos confiadamente en las manos del Señor aunque, en ocasiones, no acertemos a comprender lo que nos está pidiendo.

No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás – Papa Benedicto XVI
Si realmente sentimos que somos creyentes, estamos obligados a hacer partícipes de nuestra fe a los demás. No debo apropiarme de Cristo,



