Son los hechos de cada día, más bien de cada instante, los que demostrarán por nosotros si somos cristianos de verdad. Porque no es suficiente que nos consideremos creyentes y lo pregonemos a los cuatro vientos. Cuando realmente hemos decidido seguir a Cristo, todo lo que hagamos, digamos y sintamos ha de estar en consonancia con nuestra fe en Él. No nos está permitido, si queremos ser consecuentes, un cristianismo a días o según las circunstancias.

En verdad la vida no es tan injusta. En cada prueba que Dios nos pone hay una oportunidad – San José Moscati
Hay injusticias, sí. En derredor nuestro y en nosotros mismos. Pero son consecuencia de la imperfección humana. De nuestra libertad no ejercida



