Pongamos luz donde hay oscuridad, valientemente y sin complejos; hagamos el bien entre los que practican el mal, sin vanagloriarnos de ello; sembremos amor con nuestras obras de cada día, para que desaparezca el odio que enemista a los hombres y les vuelve irracionales. Así contribuiremos a crear un mundo más de acuerdo con los planes de Dios. No nos lamentemos de la situación en la que está el mundo, sino colaboremos a hacerlo mejor.

«No tengáis miedo a los que matan el cuerpo» (XII T. ORDINARIO)
Foto: R. Misas «No tengáis miedo a los que matan el cuerpo» XII T. ORDINARIO (Mateo 10, 26-33) A lo largo de



