Querer ser cristianos prescindiendo de la cruz es imposible. Porque en ella murió nuestro Salvador y ella no solamente es el símbolo de nuestra fe, sino el camino por el que tenemos que andar si realmente queremos vivir siendo fieles a Cristo. Abrazarnos a la cruz no consiste únicamente en mostrar nuestra identidad como creyentes, sino en estar dispuestos a que nuestros actos sean acordes con el Evangelio.

La oración es el alimento del alma y la presencia de Dios bien llevada es una oración no interrumpida – Santa María Josefa Sancho de Guerra
Dios y Señor nuestro, concédenos la gracia de sentirnos siempre en tu presencia. Para que con nuestras palabras y nuestras obras podamos



