Acción Católica General

Málaga

Lucas 6, 6-11

Facebook
WhatsApp
Twitter
Pinterest

Lucas 6, 6-11

Un sábado, entró Jesús en la sinagoga y se puso a enseñar.

Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada.

Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo.

Pero él conocía sus pensamientos y dijo al hombre de la mano atrofiada: «Levántate y ponte ahí en medio».

Y, levantándose, se quedó en pie.

Jesús les dijo:

«Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer el bien o el mal, salvar una vida o destruirla?».

Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo: «Extiende tu mano».

Él lo hizo y su mano quedó restablecida.

Pero ellos, ciegos por la cólera, discutían qué había que hacer con Jesús.

Anteriores

Lucas 2, 22-40

Lucas 2, 22-40

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo

Mateo 5, 1-12a

Mateo 5, 1-12a

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca,

Marcos 4, 35-41

Marcos 4, 35-41

Aquel día, al atardecer, dice Jesús a sus discípulos: «Vamos a la otra orilla.» Dejando a la gente, se lo llevaron en

Marcos 4,26-34

Marcos 4,26-34

En aquel tiempo decía Jesús a las turbas: –El Reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la