Beata Rafaela Ibarra

Facebook
WhatsApp
Twitter
Pinterest

Nació en Bilbao en 1843, de familia rica. Estuvo casada y tuvo siete hijos. Tuvo también que cuidar de varios sobrinos y nietos, por fallecimiento de una hermana suya y una nuera. Promovió pisos para acoger a las niñas y jóvenes desamparadas y talleres para su formación y sustento. Impulsó la creación de numerosas Instituciones de protección a la mujer. En 1894, en un pequeño piso, ella y otras tres jóvenes se comprometieron a actuar como madres y educadoras de aquellas niñas y jóvenes. Nacía el Instituto de las Hermanas de los Ángeles Custodios. Con 42 años y con el apoyo de su marido y su familia, formuló votos de pobreza, castidad y obediencia. Los escritos sobre sus experiencias espirituales, así como su numerosa correspondencia, reflejan a una mujer llena de amor a Jesucristo y a sus semejantes. Su actividad caritativa, dedicada al principio a remediar todo tipo de necesidades, se orientó, en la plenitud de su madurez, a proteger y cuidar de las niñas y jóvenes que estaban expuestas a los daños de la pobreza y la ignorancia. Recogía de las calles a las más desfavorecidas, creando instituciones de acogida donde les proporciona todo aquello que la sociedad les niega: cariño, alimentación, educación, salud y amor. No dejó de ocuparse nunca de los suyos pero tuvo tiempo para cuidar también de los desfavorecidos. Su marido enfermó y murió en 1898 y a él se dedicó, durante la enfermedad, con mucha abnegación y cariño. Ella enfermó de cáncer poco después y murió en 1900 con fama de santidad. Fue declarada beata por san Juan Pablo II en 1984.

Otros santos del día:

• Memoria de san Policarpo, obispo y mártir, discípulo de san Juan y el último de los testigos de los tiempos apostólicos, que en tiempo de los emperadores Marco Antonino y Lucio Aurelio Cómodo, cuando contaba ya casi noventa años, fue quemado vivo en el anfiteatro de Esmirna, en Asia, en la actual Turquía, en presencia del procónsul y del pueblo, mientras daba gracias a Dios Padre por haberle contado entre los mártires y dejado participar del cáliz de Cristo († hacia el año 155).

• En la ciudad de Astorga, provincia de León, en España, memoria de santa Marta, virgen y mártir bajo el emperador Decio († s. III).

• En Sirmio, hoy Sremska Mitrovica, en Panonia, actualmente en Serbia, san Sireno o Sinerio, mártir, de oficio hortelano, que fue denunciado por una mujer a la que había reprochado su lascivia, y por haber declarado ante el juez su condición de cristiano y por negarse a sacrificar a los dioses, fue decapitado († hacia el año 307).

• En Wenlock, en Inglaterra, santa Milburga, virgen, de la familia real de Mercia, que fue abadesa de ese monasterio († hacia el año 722).

• En Maguncia, de la Franconia, en Alemania, san Willigiso, obispo, eximio por su celo pastoral († 1011).

• En Stilo, en Calabria, región de Italia, san Juan, que fue monje según los estatutos de los Padres orientales y mereció ser llamado “Terestes” o “Segador”, distinguiéndose por su caridad hacia los pobres, en cuyo favor acostumbraba a ayudar a los segadores († s. XI).

• En Francia, en una nave prisión anclada ante la ciudad de Rochefort, beato Nicolás Tabouillot, presbítero y mártir, que, siendo párroco, por razón de su sacerdocio fue detenido durante la Revolución Francesa, terminando sus días en un hospital, consumido por la enfermedad († 1795).

• En Como (Italia), beata Giovannina Franchi, fundadora de la Congregación de las Hermanas Enfermeras de la Virgen Dolorosa ( 1872).

• En Roma, santa Josefina (Judit Adeleide) Vannini, virgen, que fundó la Congregación de las Hijas de San Camilo, para servir a los enfermos († 1911).

• En Poznan, en Polonia, beato Luis Mzyk, presbítero de la Sociedad del Verbo Divino y mártir, que, durante la ocupación militar de su patria por un régimen que seguía doctrinas contrarias a los hombres y a la fe, fue asesinado por los guardias de la ciudad, confesando a Cristo hasta la muerte († 1942).

• En el campo de concentración de Dachau, cercano a Munich, en Baviera, en Alemania, beato Vicente Frelichowski, presbítero, que, durante la guerra, encarcelado en varias prisiones, nunca decayó ni de la fe ni de su misión pastoral, y atendiendo a enfermos cayó enfermo a su vez, llegando a la visión de la paz eterna después de muchas pruebas († 1945).

(Del Martirologio Romano)

Anteriores

Santa Beatriz de Silva

En Toledo, en España, santa Beatriz da Silva Meneses, virgen, que fue dama noble de corte de la reina Isabel, pero, después,

San Esteban

San Esteban, rey de Hungría, que, regenerado por el bautismo y habiendo recibido la corona real de manos del papa Silvestre II,

San Maximiliano María Kolbe

Memoria de san Maximiliano María (Raimundo) Kolbe, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales y mártir, que fue fundador de