Un cristiano comprometido en mejorar la vida de los demás no descuida la oración. Al contrario, de ella se alimenta para llevar a cabo la tarea de hacer más habitable la casa del mundo. Un mundo donde cada persona tenga su sitio con plena dignidad. No se entiende el desarrollo humano protagonizado por los creyentes apartando a Jesús. Porque Él es quien nos pide que ayudemos a construir una sociedad mejor. Y es Él quien nos da las fuerzas necesarias para llevar a cabo esta hermosa tarea. Necesitamos su ayuda, que solamente encontraremos en la oración e identificación con Él.

Por más comunes que sean las culpas de un hombre, son limitadas; mientras que la misericordia de Dios es sin límites – San Óscar Romero
Nunca debemos cansarnos de pedir perdón a Dios por nuestros fallos. Porque siempre lo obtendremos. Su misericordia es infinita y, como Padre



