
“Compartiendo caminos, acompañando esperanzas”
24 – 26 DE JULIO DE 2026
La Acción Católica General convoca este año en Málaga un nuevo Encuentro de Laicos de Parroquia, una cita abierta a niños, jóvenes y adultos que desean vivir, como Iglesia, un tiempo de reflexión, celebración y compromiso compartido. Bajo el lema “Compartiendo caminos, acompañando esperanzas”, la propuesta quiere situarnos en el corazón mismo de la misión evangelizadora: el acompañamiento. Tanto en su dimensión personal como comunitaria, acompañar es una de las tareas más urgentes y hermosas que hoy se presentan para la vida parroquial.
Este encuentro nace con la intención de ofrecer un espacio donde reconocer y valorar la importancia del acompañamiento cotidiano que se vive en las parroquias: escuchar, sostener, discernir y caminar con otros. En un contexto social que a menudo provoca dispersión, cansancio o incertidumbre, la comunidad cristiana está llamada a ser lugar de encuentro, de cuidado y de impulso misionero. Por ello, la Acción Católica General quiere animar a los laicos a renovar su disponibilidad para acompañar y dejarse acompañar, conscientes de que ese proceso transforma el corazón y dinamiza la vida pastoral.
Durante la jornada habrá momentos de oración compartida, experiencias en grupo, testimonios y talleres adaptados a las distintas edades. Se pretende que cada persona pueda profundizar en cómo vive el acompañamiento en su propia realidad: en la familia, en el trabajo, en la parroquia, en los grupos de vida o en los ámbitos de compromiso social. A la vez, se subrayará la dimensión comunitaria de este camino: acompañar no es una tarea aislada, sino una misión eclesial que nos implica a todos.
El encuentro de Málaga quiere dar continuidad a experiencias anteriores, como la vivida en Barcelona en 2022, donde los laicos de parroquia profundizaron en la llamada de toda la Iglesia a ponerse en clave de misión y asumieron el compromiso de «ser audaces y creativos en esta tarea de repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los métodos evangelizadores» (EG 33). Aquella cita abrió caminos que ahora se desean seguir recorriendo, enriquecidos por nuevos rostros y nuevas esperanzas.
Confiamos en que este encuentro en Málaga sea un impulso renovador para nuestras parroquias, un tiempo para reconocernos como Pueblo de Dios en salida y, sobre todo, una invitación a seguir compartiendo caminos y acompañando esperanzas, al estilo de Jesús, que siempre caminó junto a los suyos y les abrió horizontes de vida plena.
CARTEL DEL ENCUENTRO DE LAICOS

La imagen del cartel nos sitúa ante una barca varada en la orilla del mar. El agua representa al bautismo por el que iniciamos nuestra vida de fe y que nos lleva a la barca. La barca no es una barca vacía, sino una barca habitada por la presencia de Cristo, simbolizada en el pan y el vino (cesto con panes y tinaja con vino), signo de la Eucaristía que sostiene nuestra vida como comunidad de creyentes, fuente de sentido y misión. Desde nuestra identidad como laicos de parroquia, somos llamados a ser discípulos misioneros, una vocación que nace del encuentro con Cristo y de la invitación a seguirlo a través de los sacramentos de la iniciación cristiana.
Desde esa barca, que representa nuestra Iglesia, nuestra parroquia y nuestra Iglesia local, arranca un camino marcado por huellas en la arena. Son las huellas de tres personas que caminan juntas, recordándonos que no estamos llamados a permanecer quietos, sino a salir, a caminar, a llevar la fe y la esperanza más allá de la orilla, a nuestra vida diaria, a nuestros ambientes donde podemos ser testigos.
El lema, “Compartiendo caminos, acompañando esperanzas”, recoge este mensaje con claridad:
- Compartiendo caminos, porque la vida cristiana no se vive en soledad, sino en comunidad, unidos en la diversidad de nuestras vocaciones y servicios.
- Acompañando esperanzas, porque nuestra misión es estar cerca de las personas, sosteniendo sus ilusiones, alentando sus luchas, y mostrando con hechos y palabras que Dios camina con nosotros.
Así, la imagen y el lema juntos expresan la identidad y la tarea de los laicos: partir de la presencia de Cristo, encontrarse en comunidad, y salir al mundo para caminar junto a los demás, sembrando esperanza.


